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viernes, 26 de mayo de 2006

Pintado la poesía


He acabado Natalia Goncharova. Retrato de una pintora. Es muy difícil analizar un libro como este. Es inclasificable. Es prosa, pero tiene inflexiones de poesía. El estilo de Tsvetáieva es muy abstracto. O yo al menos lo encuentro abstracto. Me quedaré con una idea: trabajo y don, que es como se acaba el libro. Natalia Goncharova tenia un don para pintar, pero también trabajó mucho. Se "deshacía" de sus obras. Con eso quiero decir que trabaja en ellas hasta la obsesión que la impulsaba quedaba realizada. Estaba unida a otro pintor y vieron juntos hasta la hora de su muerte, sin envidias, sin competir entre ellos. Eso me ha impresionado.

No sabía quien era esta pintora. A partir de ahora, cuando tenga la oportunidad de ver algún cuadro suyo, lo miraré bien. Tampoco había leído nada de Marina Tsvetáieva antes. A partir de ahora, intentaré leer más libros suyos.

lunes, 22 de mayo de 2006

Palabras de Goncharova

"Si usted lee a Shakespeare y ama a Shakespeare, ¿acaso lo olvidará cuando se ponga a su propio Hamlet, por ejemplo? No lo podrá hacer, él ya está en usted, se ha convertido en parte de usted, como un paisaje que ha contemplado, un sendero por el cual ha caminado, como un episodio de su propia vida."

"¿Y qué clase de tuyo es aquello que puedes perder? Si lo pierdes es que no era tuyo, sino ajeno, ¡y que te aproveche perderlo! Lo mío es aquello que no puedo perder, de ninguna manera, lo imprescriptible, aquello a lo que estoy condenada."

Natalia Goncharova
en el libro de Marina Tvetáieva
Natalia Goncharova. Retrato de una pintora.

martes, 16 de mayo de 2006

Vida interior

"¿qué es un acontecimiento exterior? O llega hasta mí, y entonces es interior. O no llega hasta mí (como un ruido que yo no oigo), y entonces simplemente no existe, o más bien, yo no existo en él; así como yo estoy fuera de él, él está fuera de mí. Un acontecimiento puramente exterior es – mi ausencia. Todo lo que es mi presencia es acontecimiento interior. Un acontecimiento que me concierne, simplemente no tiene el tiempo para ser exterior, se convierte en interior, en mí."

Marina Tsvetàieva Natalia Goncharova. Retrato de una pintora.

Así justifica Tsvetàieva el hecho que el biógrafo diga que la vida de Goncharova fue pobre en "acontecimientos exteriores". Entendemos que la pintora tuvo una vida interior, dedicada a trabajar, y que todo lo que le pasó le pasó dentro. En el libro, como una pequeña joya que no me esperaba, fotografías de algunos de los cuados de Natalia Goncharova. Son fantásticos. Son la prueba evidente de que todo lo que le pasaba le pasaba en sus cuadros.

sábado, 6 de mayo de 2006

El eco de un nombre

Después de tres capítulos un poco abstractos, en el libro Natalia Goncharova, retrato de una pintora, el capítulo Las dos Goncharovas, realmente interesante. No quiero decir que los anteriores no sean interesantes, lo son y mucho. Pero son – abstractos. Por fin, una historia: la historia de la primera Natalia Goncharova, esposa de Pushkin, el gran poeta ruso. Por lo que se ve era una mujer muy bonita que se casó con Pushkin sin amarlo, y que ni tan solo apreciaba sus poemas. No sé si le obligaron a casarse, no lo deja claro. Pushkin murió en un duelo con el hombre con que se había ¿qué? ¿besado? ¿ido a la cama? (Tampoco lo deja claro) el gran poeta ruso malogrado en un duelo por una mujer que no le quería. Según Tsvetàieva, nuestra Natalia Goncharova, la del siglo XX, la pintora (se ve que fue una pintora importante) devuelve al pueblo ruso lo que la otra Natalia Goncharova, su antepasada, con su belleza, le arrebató – el talento.

Me gusta la escritura de Marina Tsvetáieva. Está llena de detalles, de inflexiones humanas, de poesía. No es verso pero es poesía. Y el modo en como ve las cosas, la perspectiva que da a lo que explica, la admiración que siente por el trabajo de Natalia Goncharova... todo es muy interesante.

jueves, 20 de abril de 2006

He subido un millar de escalones...

He empezado a leer el libro de Marina Tsvetáieva Natalia Goncharova. Retrato de una pintora. He leído el primer capítulo. Me ha costado un poco entrar en él y he tenido que leerlo dos veces para entenderlo bien. Pero es pura poesía. Las casas como montañas, las losas como juguetes de gigantes... El viento, que lleva el mar a un sitio de secano. Subrayo la frase "El mar aquí es una unidad de medida (de inmensidad)". Continuaré leyendo.