Hace ya cuatro mensajes que llegué al mensaje número cien. ¡Viva! No quería dejar pasar la ocasión sin celebrarlo. Sé que cien mensajes de hecho no son nada en comparación a otros blogs que he visto, pero yo estoy muy contenta. No es tanto que el hecho de celebrar el mensaje número cien como el hecho de poder continuar escribiendo. Como dice Cioran, no escribimos tanto porqué tengamos algo que decir como porqué tengamos ganas de decir algo. Yo tengo muchas ganas de charlar sobre los libros que leo. Lanzando mis palabras al infinito me realizo un poco. A veces no hay tiempo o no hay nada que decir o estoy escribiendo otra cosa, pero siempre acabo volviendo al lugar del crimen. Escribir el blog me gusta mucho. ¡Qué dure!
lunes, 29 de mayo de 2006
domingo, 28 de mayo de 2006
Color Cioran - Color amargura
"¡Ay del libro que se puede leer sin que nos interroguemos constantemente sobre su autor!"
E.M.Cioran
He acabado Desgarradura, de E.M.Cioran
Es evidente que cuando una lee a Cioran se pregunta por la persona que hay tras sus palabras. Yo creo que era un buen hombre, torturado por sus fantasmas, y con una gran ambición. Uno no escribe tan bien si no tiene ambición, y él escribe muy bien. Todo el tiempo habla del suicidio, del fin de la civilización, de la nada; pero continua escribiendo, continua leyendo, vive. No quiere decir que sea mentida toda esta amargura. Lo único que quiero decir es que si te das el trabajo de escribirla y hacer que la gente la lea, es que no estás tan aislado como eso. La dosis máxima de verdad consigo mismo debería haberlo llevado inevitablemente a destruir sus libros antes de publicarlos, o simplemente a no escribirlos. Pero la ambición y el instinto de supervivencia le hacen publicarlos. De eso concluyo que en realidad no podía estar tan desesperado. Quizá él lo creía sinceramente, que lo estaba. Pero no lo estaba. Escribir le salvaba.
E.M.Cioran
He acabado Desgarradura, de E.M.Cioran
Es evidente que cuando una lee a Cioran se pregunta por la persona que hay tras sus palabras. Yo creo que era un buen hombre, torturado por sus fantasmas, y con una gran ambición. Uno no escribe tan bien si no tiene ambición, y él escribe muy bien. Todo el tiempo habla del suicidio, del fin de la civilización, de la nada; pero continua escribiendo, continua leyendo, vive. No quiere decir que sea mentida toda esta amargura. Lo único que quiero decir es que si te das el trabajo de escribirla y hacer que la gente la lea, es que no estás tan aislado como eso. La dosis máxima de verdad consigo mismo debería haberlo llevado inevitablemente a destruir sus libros antes de publicarlos, o simplemente a no escribirlos. Pero la ambición y el instinto de supervivencia le hacen publicarlos. De eso concluyo que en realidad no podía estar tan desesperado. Quizá él lo creía sinceramente, que lo estaba. Pero no lo estaba. Escribir le salvaba.
sábado, 27 de mayo de 2006
El lai de Fresno
En este lai pasa una cosa curiosa: dos que están casados son separados, ¿cómo es posible? Yo misma dije en un mensaje anterior que no existía el divorcio en este mundo (sic). En las notas lo explica: la disolución del matrimonio es posible porque no se había consumando (ah!)
Y una cosa que creían las sociedades primitivas: que dos gemelos no pueden ser hijos del mismo padre. Por suerte actualmente ya está superado, esto, aunque no sé si en todo el mundo.
Y una cosa que creían las sociedades primitivas: que dos gemelos no pueden ser hijos del mismo padre. Por suerte actualmente ya está superado, esto, aunque no sé si en todo el mundo.
viernes, 26 de mayo de 2006
Pintado la poesía
He acabado Natalia Goncharova. Retrato de una pintora. Es muy difícil analizar un libro como este. Es inclasificable. Es prosa, pero tiene inflexiones de poesía. El estilo de Tsvetáieva es muy abstracto. O yo al menos lo encuentro abstracto. Me quedaré con una idea: trabajo y don, que es como se acaba el libro. Natalia Goncharova tenia un don para pintar, pero también trabajó mucho. Se "deshacía" de sus obras. Con eso quiero decir que trabaja en ellas hasta la obsesión que la impulsaba quedaba realizada. Estaba unida a otro pintor y vieron juntos hasta la hora de su muerte, sin envidias, sin competir entre ellos. Eso me ha impresionado.
No sabía quien era esta pintora. A partir de ahora, cuando tenga la oportunidad de ver algún cuadro suyo, lo miraré bien. Tampoco había leído nada de Marina Tsvetáieva antes. A partir de ahora, intentaré leer más libros suyos.
miércoles, 24 de mayo de 2006
Describir escribir
"Muchos escritores habían afirmado antes que con el acto de escribir se aprende, pero nunca se había podido demostrar. Flower y Hyes sostienen que, analizando como el autor planifica el texto y como va regenerando sus objetivos, pueden observarse estos actos de aprendizaje en acción. Además, sugieren que la creatividad y la inventiva del escritor están estrechamente relacionadas con estos actos."
Creo que es cierto que escribiendo se aprende. Pero más que conocimientos abstractos, lo que se aprende escribiendo es a conocerse a uno mismo y a los demás. Escribiendo delimitamos nuestra relación con el mundo y somos más conscientes de nuestros recursos.
"Los buenos escritores acostumbran a ser los que dedican más tiempo a componer el texto, los que escriben más borradores, los que corrigen y revisan cada fragmento, los que elaboran minuciosamente el texto, los que no tienen pereza de rehacer el escrito una vez y otra. El proceso de composición no se caracteriza por el automatismo y la espontaneidad, sino por la recursividad, por la revisión, por la reformulación de ideas, etc. Es un proceso de reelaboración constante y cíclica de las informaciones y de las frases de los textos."
"Concebimos básicamente el escrito como un proceso, como un organismo o un proyecto que se va desarrollando incasablemente en la mente del escritor."
He acabado Describir escribir. Como se aprende a escribir de Daniel Cassany. Me ha gustado mucho. Ya lo había leído, pero hace muchos años. Recuerdo que la primera vez que lo leí me impresionó como estaba escrito; la buena redacción. Ahora también me ha impresionado, pero también me he fijado en otras cosas.
El autor ha leído mucho sobre el tema y demuestra una gran competencia a la hora de exponer las ideas que ha extraído de sus lecturas. Además, son ideas interesantes. Me quedo con dos: se aprende a escribir leyendo, y escribir es un proceso recursivo. Con eso creo que se resume el libro, aunque no es justo ser tan reductor con un libro que contiene tantas ideas interesantes.
Sé que Daniel Cassany ha escrito otros libros sobre el tema, o sobre temas complementarios. Quizá lea alguno. Lo dejo apuntado en la agenda de las "posibilidades".
Creo que es cierto que escribiendo se aprende. Pero más que conocimientos abstractos, lo que se aprende escribiendo es a conocerse a uno mismo y a los demás. Escribiendo delimitamos nuestra relación con el mundo y somos más conscientes de nuestros recursos.
"Los buenos escritores acostumbran a ser los que dedican más tiempo a componer el texto, los que escriben más borradores, los que corrigen y revisan cada fragmento, los que elaboran minuciosamente el texto, los que no tienen pereza de rehacer el escrito una vez y otra. El proceso de composición no se caracteriza por el automatismo y la espontaneidad, sino por la recursividad, por la revisión, por la reformulación de ideas, etc. Es un proceso de reelaboración constante y cíclica de las informaciones y de las frases de los textos."
"Concebimos básicamente el escrito como un proceso, como un organismo o un proyecto que se va desarrollando incasablemente en la mente del escritor."
He acabado Describir escribir. Como se aprende a escribir de Daniel Cassany. Me ha gustado mucho. Ya lo había leído, pero hace muchos años. Recuerdo que la primera vez que lo leí me impresionó como estaba escrito; la buena redacción. Ahora también me ha impresionado, pero también me he fijado en otras cosas.
El autor ha leído mucho sobre el tema y demuestra una gran competencia a la hora de exponer las ideas que ha extraído de sus lecturas. Además, son ideas interesantes. Me quedo con dos: se aprende a escribir leyendo, y escribir es un proceso recursivo. Con eso creo que se resume el libro, aunque no es justo ser tan reductor con un libro que contiene tantas ideas interesantes.
Sé que Daniel Cassany ha escrito otros libros sobre el tema, o sobre temas complementarios. Quizá lea alguno. Lo dejo apuntado en la agenda de las "posibilidades".
martes, 23 de mayo de 2006
Retorno a casa
Chateaubriand se ha embarcado y ya vuelve a estar en Francia. Empieza el Libro Noveno de sus Memorias de Ultratumba. La verdad es que hace tantos saltos en el tiempo explicando su vida que a veces resulta confuso. Nunca me hubiese pensado que diría eso, pero creo que sería interesante leer una biografía de este hombre que no estuviese escrita por él, para saber los hechos, que responda preguntas que él no responde. Ahora se ha quedado sin las letras de cambio que, por lo que parece, era de donde sacaba el dinero. De donde habían salido estas letras de cambio es una de las preguntas que me hago. Pero hay otras. Su relación con las dos indígenas, por ejemplo. La lectora se pregunta cosas y él no las responde. Lo hace por pudor, porque en aquellos tiempos había cosas de las que no podía escribirse, ¿o es que realmente no hay nada por explicar? Por otra parte, está muy bien el análisis que hace de los Estados Unidos tal y como eran entonces. Estoy segura que si supiese lo que son ahora no se habría sorprendido. De todos modos, aunque no responda todas las preguntas que me hago, el texto es muy interesante y toma inflexiones insospechadas. Explica suficientes cosas como para no poder parar de leer. Me da igual perderme en sus recuerdos: quiero que continúe explicando.
lunes, 22 de mayo de 2006
Palabras de Goncharova
"Si usted lee a Shakespeare y ama a Shakespeare, ¿acaso lo olvidará cuando se ponga a su propio Hamlet, por ejemplo? No lo podrá hacer, él ya está en usted, se ha convertido en parte de usted, como un paisaje que ha contemplado, un sendero por el cual ha caminado, como un episodio de su propia vida."
"¿Y qué clase de tuyo es aquello que puedes perder? Si lo pierdes es que no era tuyo, sino ajeno, ¡y que te aproveche perderlo! Lo mío es aquello que no puedo perder, de ninguna manera, lo imprescriptible, aquello a lo que estoy condenada."
Natalia Goncharova
en el libro de Marina Tvetáieva
Natalia Goncharova. Retrato de una pintora.
"¿Y qué clase de tuyo es aquello que puedes perder? Si lo pierdes es que no era tuyo, sino ajeno, ¡y que te aproveche perderlo! Lo mío es aquello que no puedo perder, de ninguna manera, lo imprescriptible, aquello a lo que estoy condenada."
Natalia Goncharova
en el libro de Marina Tvetáieva
Natalia Goncharova. Retrato de una pintora.
domingo, 21 de mayo de 2006
Palabras de Cioran
"No escribimos porque tengamos algo que decir, sino porque tenemos ganas de decir algo."
"Si hubiese una manera corriente, incluso oficial, de matarse, el suicidio sería mucho más cómodo y mucho más frecuente. Pero como para terminar consigo mismo cada cual tiene que buscar su propia manera, pierde uno tanto tiempo meditando sobre bagatelas que olvida lo esencial."
"El verdadero escritor escribe sobre los seres, las cosas y los acontecimientos, no escribe sobre el escribir, utiliza palabras pero no se detiene en las palabras, no las convierte en objeto de rumia. Será cualquier cosa excepto un anatomista del Verbo. La disección del lenguaje es la monomanía de quienes, no teniendo nada que decir, se confinan en el decir."
"El tomarse en serio los asuntos humanos demuestra alguna secreta carencia"
"Mi misión consiste en matar el tiempo y la de éste es matarme a mí. Entre asesinos nos llevamos de perlas."
E.M.Cioran
Desgarradura
"Si hubiese una manera corriente, incluso oficial, de matarse, el suicidio sería mucho más cómodo y mucho más frecuente. Pero como para terminar consigo mismo cada cual tiene que buscar su propia manera, pierde uno tanto tiempo meditando sobre bagatelas que olvida lo esencial."
"El verdadero escritor escribe sobre los seres, las cosas y los acontecimientos, no escribe sobre el escribir, utiliza palabras pero no se detiene en las palabras, no las convierte en objeto de rumia. Será cualquier cosa excepto un anatomista del Verbo. La disección del lenguaje es la monomanía de quienes, no teniendo nada que decir, se confinan en el decir."
"El tomarse en serio los asuntos humanos demuestra alguna secreta carencia"
"Mi misión consiste en matar el tiempo y la de éste es matarme a mí. Entre asesinos nos llevamos de perlas."
E.M.Cioran
Desgarradura
sábado, 20 de mayo de 2006
El punto de vista
De Carol Shields leí Dejarlo todo. Es un libro que explica la historia de una madre que ve como su hija se pone a pedir caridad. El libro me gustó, pero veo un problema, y que está hecho desde el punto de vista de la madre. En ningún momento se da voz a la hija ni ella explica en sus propias palabras su experiencia. Por eso el libro me pareció incompleto. La historia paralela de la novela que escribe la madre me pareció superflua, sino es que se ponga como contraste de lo que es "ficción" con lo que sería la "realidad" de lo que explica el libro, pero que al fin y al cabo el lector sabe que también es una novela. Además, ¿cómo puede poner-se a escribir novelas con la hija pidiendo caridad? ¿De quien representa que es la culpa al final? ¿Del chico con el que sale? Una no se pone a pedir caridad por una escena que ve en la calle. La situación es el resultado de un largo proceso de interiorización, que no se menciona. No está bien aclarado. Pasa de puntillas por todo eso. El personaje del editor me gustó, es un buen detalle. Es interesante el punto de vista de esta madre que ve como su hija se pone a pedir caridad, pero a mí me hubiese gustado mucho más ver el punto de vista de la hija. Creo eso es lo que diferencia una buena obra de una gran obra.
viernes, 19 de mayo de 2006
La gran prueba
He empezado un nuevo libro: Jane Austen, de Carol Shields. Subrayo lo siguiente:
"La sensibilidad contemporánea considera cada vez más que el verdadero tema de la ficción seria no son "los acontecimientos actuales", las guerras en curso o las cuestiones políticas, sino la búsqueda por parte de un individuo de su verdadero hogar."
Tiene razón. La literatura no las hacen las noticias (que serían el equivalente actual a lo que en aquella época eran las Guerra Napoleónicas para los ingleses) Estas cosas se magnifican a posteriori o bien se olvidan, dependiendo de quien gane. Reprochar a Jane Austen que no hablase de Napoleón y ver en eso "la gran prueba" de sus limitaciones como escritora me parece absurdo. Stendhal, en La Cartuja, nos habla de la última batalla de Napoleón, pero si La Cartuja tiene valor no es por eso, precisamente. Queda como una anécdota. Stendhal ni tan solo menciona el nombre de la batalla y no se recrea en los "hechos históricos". Admirando tanto a Napoleón, Stendhal no hace sus novelas hablando de él, sino que usa el tema como un elemento de ficción más. La primera vez que leí La Cartuja, no sabía nada de la importancia de la batalla ni de su significado histórico. Lo encontré uno de los trozos más absurdos del libro. Simplemente no entendía qué había ido a buscar, Fabricio, allí. Pero no saber nada no me impidió disfrutar del humor de la escena. Y en cambio, para mucha gente este es el gran trozo de La Cartuja, el trozo que justifica su lectura (sic). ¡Cómo si la explicación de la batalla fuese de verdad y no una más de las invenciones de Stendhal! Gracias a Dios, a Jane Austen no se le ocurrió inventar en este sentido. Quizá tendría que haberlo hecho. Habría callado muchas bocas, bocas "napoleónicas".
También subrayo:
"Y la misma Jane Austen, trabajando en sus brillantes ficciones, crea una y otra vez una visión de refugio a base de amor, aceptación y seguridad, una imagen que ella pudiese considerar un hogar propio."
Las novelas de Jane Austen son hoy en día un hogar para mucha gente.
jueves, 18 de mayo de 2006
Equitán
El lai dedicado a este rey no es tan complejo como el anterior y no tiene elementos sobrenaturales. Una cosa no varía: el amor absoluto entre los dos amantes, su rechazo a ir con otras personas, rechazo que puede llegar a hacerlos planificar un asesinato... (En ese mundo no existía el divorcio.)
Algo que enciende mi curiosidad es eso de hacerse sangrar como remedio a todos los males. Me parece una salvajada, como lo de las sanguijuelas que le aconsejan a Fabricio en la otra novela para que le baje la hinchazón de la cara. ¿Hacerse sangrar?¿Sanguijuelas? Qué horror. Qué primitivo. Donde haya una aspirina...
Algo que enciende mi curiosidad es eso de hacerse sangrar como remedio a todos los males. Me parece una salvajada, como lo de las sanguijuelas que le aconsejan a Fabricio en la otra novela para que le baje la hinchazón de la cara. ¿Hacerse sangrar?¿Sanguijuelas? Qué horror. Qué primitivo. Donde haya una aspirina...
miércoles, 17 de mayo de 2006
Fabricio el bello
Durante estos días he ido avanzando en la lectura de La Cartuja de Parma, de Stendhal. He vivido la cuchillada a Giletti, he visto como Fabricio se buscaba en el espejo después de haber matado a un hombre (es presumido, ¡qué le vamos a hacer!) y le he visto rezar, pidiendo perdón por sus pecados (no todos) y dando las gracias por su suerte. También le he he visto corregir la ortografía de unos versos mientras huye de la autoridad. Como muy juiciosamente dice Ludovico "la ortografía no hace el talento". Durante todos estos episodios, me he enamorado un poco más de él. Es introspectivo y valiente. El episodio de Fausta, en cambio, más bien supone un descrédito. Hacer el tonto de esta forma creyendo que va en busca del amor...
La impetuosa Gina ha empezado a hacer pasos por él, pasos que la pierden y le pierden. Finalmente, le llevan preso. Lejos de que esto se convierta en fuente de infelicidad, de alguna forma el amor que buscaba lo viene a buscar: reencuentra la bella Clelia Conti, ahora hija de su carcelero. Que Clelia es un personaje importante, lo vemos por el capítulo entero que dedica Stendhal a explicarnos lo que piensa, uno de los más interesantes del libro hasta ahora, a pesar del nivel. Si Gina seduce por sus arrebatos, Clelia lo hace por su candor. Gina por fin ha reconocido ante sí misma que quiere a Fabricio de un modo diferente a como se quiere a un sobrino. Y Clelia piensa que si Fabricio es tan bello en medio de guardias malcarados, como no será bello cuando sea feliz... Nosotros, que no vemos su aspecto, también lo encontramos bello, o sea que tienen razón de estar por él. Gina, Fabricio y Clelia. El triangulo está servido.
La impetuosa Gina ha empezado a hacer pasos por él, pasos que la pierden y le pierden. Finalmente, le llevan preso. Lejos de que esto se convierta en fuente de infelicidad, de alguna forma el amor que buscaba lo viene a buscar: reencuentra la bella Clelia Conti, ahora hija de su carcelero. Que Clelia es un personaje importante, lo vemos por el capítulo entero que dedica Stendhal a explicarnos lo que piensa, uno de los más interesantes del libro hasta ahora, a pesar del nivel. Si Gina seduce por sus arrebatos, Clelia lo hace por su candor. Gina por fin ha reconocido ante sí misma que quiere a Fabricio de un modo diferente a como se quiere a un sobrino. Y Clelia piensa que si Fabricio es tan bello en medio de guardias malcarados, como no será bello cuando sea feliz... Nosotros, que no vemos su aspecto, también lo encontramos bello, o sea que tienen razón de estar por él. Gina, Fabricio y Clelia. El triangulo está servido.
martes, 16 de mayo de 2006
Vida interior
"¿qué es un acontecimiento exterior? O llega hasta mí, y entonces es interior. O no llega hasta mí (como un ruido que yo no oigo), y entonces simplemente no existe, o más bien, yo no existo en él; así como yo estoy fuera de él, él está fuera de mí. Un acontecimiento puramente exterior es – mi ausencia. Todo lo que es mi presencia es acontecimiento interior. Un acontecimiento que me concierne, simplemente no tiene el tiempo para ser exterior, se convierte en interior, en mí."
Marina Tsvetàieva Natalia Goncharova. Retrato de una pintora.
Así justifica Tsvetàieva el hecho que el biógrafo diga que la vida de Goncharova fue pobre en "acontecimientos exteriores". Entendemos que la pintora tuvo una vida interior, dedicada a trabajar, y que todo lo que le pasó le pasó dentro. En el libro, como una pequeña joya que no me esperaba, fotografías de algunos de los cuados de Natalia Goncharova. Son fantásticos. Son la prueba evidente de que todo lo que le pasaba le pasaba en sus cuadros.
Marina Tsvetàieva Natalia Goncharova. Retrato de una pintora.
Así justifica Tsvetàieva el hecho que el biógrafo diga que la vida de Goncharova fue pobre en "acontecimientos exteriores". Entendemos que la pintora tuvo una vida interior, dedicada a trabajar, y que todo lo que le pasó le pasó dentro. En el libro, como una pequeña joya que no me esperaba, fotografías de algunos de los cuados de Natalia Goncharova. Son fantásticos. Son la prueba evidente de que todo lo que le pasaba le pasaba en sus cuadros.
domingo, 14 de mayo de 2006
Azul Cioran
Leyendo Desgarradura, de E.M.Cioran. Quien ha aprendido a pintar sabe que hay un color que se llama azul cian. Cuando leo a Cioran, también pienso que sus palabras están pintadas con un azul especial. Es un escritor (¿o debería llamarlo filósofo?) Para mi escritor. Pues es un escritor que usa las palabras frotando hasta que relucen en ellas significados insospechados. Es una mezcla de amargura, angustia, vitalidad y necesidad de expresarse, vida y muerte, que desarma. Su prosa es poesía y sus frases, sobretodo las frases cortas, los aforismos, van directos a la médula. Sus razonamientos disparan a matar. ¿Pero, a la médula de quien? ¿Matar a quien? Al lector o bien al pianista. Al corazón de la sociedad enferma. Es lo que dice, pero también, como lo dice. Y el sustrato de cultura que demuestra detrás de su escritura es impresionante. Como él mismo dice: "no habiendo practicado ningún oficio, he podido leer gran cantidad de autores". Ha leído y eso traspasa. Es una de las cosas que más me gustan de su escritura. Con sus ideas no siempre estoy de acuerdo. Es más: a veces no las entiendo. Pero leerlo es toda una experiencia. (Leer a Cioran cuando has tenido un desengaño amoroso puede desembocar en suicidio.) Es un baño de azul.
sábado, 13 de mayo de 2006
Ahora lo entiendo
Ahora entiendo porqué Josep Pla lo llamaba "el sangriento oficio de la escritura".
viernes, 12 de mayo de 2006
Matices
En mi mensaje anterior, criticaba las novelas rosa que se hacen pasar por secuelas de las obras de Jane Austen. Alguien podría pensar que estoy en contra de las historias de amor... Nada más lejos de la verdad. No se me ocurre ninguna novela buena que no sea también una gran historia de amor. No estoy en contra de las historias de amor: estoy en contra de las novelas malas. Con todo, todo el mundo puede leer lo que quiera, y que es mejor que alguien lea una novela mala que que no lea nada. Pero, pudiendo leer buenos libros, ¿por qué perder el tiempo? (“El hombre que no lee buenos libros no tiene ninguna ventaja sobre el hombre que no puede hacerlo.” Mark Twain.)
jueves, 11 de mayo de 2006
Jane Austen y las escritoras malas
Digo escritoras porque la mayoría son mujeres. ¿Alguien sabe cuantas secuelas de las obras de Jane Austen se han escrito? Infinidad. Son novelas rosas de la más baja estofa. Yo también caí: quería más. Empecé una continuación de Sensatez y Sentimiento: La tercera hermana, me parece que se llamaba. Tuve que parar de lo mala que era. Fue un pecado, y no lo he vuelto a cometer. Lo que me sabe mal es que se use el nombre de Jane Austen para escribir malas novelas. Esto no pasa con otros escritores, el dudoso honor de generar todas estas secuelas le corresponde sólo a ella. Eso es como las personas que creen que la esencia de Orgullo y Prejuicio es un macho saliendo de un lago con la camisa pegada al cuerpo, sólo porque lo han visto en la tele. No ven más allá. Las secuelas y la camisa mojada son divertidas, pero no son Jane Austen. Jane Austen está en las novelas que escribió: pocas, inscritas en una sociedad limitada, con personajes masculinos apenas esbozados, pero obras maestras. Obras bien escritas que hablan con autenticidad de las personas. Pocas novelas pueden decir eso. Yo también quiero más, pero no hay más. No podemos resucitar a Jane Austen. No podemos hacer que escriba seis novelas más. Dejémosla descansar en paz, por favor.
miércoles, 10 de mayo de 2006
Edith Wharton
Aún recuerdo la impresión imborrable que me dejó La casa de la alegría. Una vez leí que John Gardner decía que Edith Wharton era menor. ¿Cómo puede ser menor una novela así? Vemos a Lily Bart ir de error en error, y no podemos hacer nada. La vida es así, a veces. Nos engañamos tanto como Lily Bart se engaña sí misma, y no podemos hacer nada. En este mundo en el que vivimos, es muy difícil saber donde está la verdad, la auténtica amistad, el auténtico amor. Ella se queda atrapada en la telaraña que ella misma ha dejado que se teja a su alrededor. La construcción de esta telaraña es uno de los grandes logros de esta novela. La vida de Edith Wharton fue una telaraña así en algún momento, pero gracias a la escritura consiguió salir de ella. La escritura, pero, fue para ella otra telaraña, y las exigencias del mercado editorial una espesa red donde quedó atrapada. La escritura puede salvarnos, pero también puede ahogarnos en un momento dado. A partir de ahora, escribiré sólo cuando la escritura me salve.
martes, 9 de mayo de 2006
Manía
Estoy leyendo Descripción de una máscara, poema en prosa de John Ashbery, dentro del libro Una Ola. De momento no me gusta. Todo es confusión. Que, supongo, era lo que se pretendía. En fin. Quizá se trata de un plato demasiado exquisito para mí. Continuaré leyendo.
Lo he acabado de leer. La cosa ha mejorado, pero no sé li lo he llegado a entender. Hay una escena obscena que hiere mi sensibilidad. Para mí, es una crítica de la televisión, es decir, muestra la pura basura sin ser pura basura (el poema, no la televisión). Pero no me atrevo a decir nada porque seguro que meto la pata. Pero es culto, y tiene su trasfondo mitológico, no lo negaré. Y los personajes se expresan bien. Me recuerda el tipo de belleza de los cuadros de Bacon; el arte no siempre tiene que ser angelitos volando. Como dice el mismo Ashbery: "Porque le luna nueva es más bella cuando se contempla a través de ramas quemadas con sus últimas hojas decrépitas". Quizá encontraremos los otros poemas más bonitos después de haber leído esto. Y este poema tiene frases muy bonitas también. Consigue expresar la confusión de los sueños, que son como telarañas.
(Nota: en una segunda lectura me ha gustado. Está muy bien escrito. Pero su significado último se me escapa, aunque apuntaría alguna idea.)
Lo he acabado de leer. La cosa ha mejorado, pero no sé li lo he llegado a entender. Hay una escena obscena que hiere mi sensibilidad. Para mí, es una crítica de la televisión, es decir, muestra la pura basura sin ser pura basura (el poema, no la televisión). Pero no me atrevo a decir nada porque seguro que meto la pata. Pero es culto, y tiene su trasfondo mitológico, no lo negaré. Y los personajes se expresan bien. Me recuerda el tipo de belleza de los cuadros de Bacon; el arte no siempre tiene que ser angelitos volando. Como dice el mismo Ashbery: "Porque le luna nueva es más bella cuando se contempla a través de ramas quemadas con sus últimas hojas decrépitas". Quizá encontraremos los otros poemas más bonitos después de haber leído esto. Y este poema tiene frases muy bonitas también. Consigue expresar la confusión de los sueños, que son como telarañas.
(Nota: en una segunda lectura me ha gustado. Está muy bien escrito. Pero su significado último se me escapa, aunque apuntaría alguna idea.)
lunes, 8 de mayo de 2006
Un hombre hecho a sí mismo
Norte y Sur. En el capítulo anterior, aparece la "suegra", mujer formidable a quien no será fácil ganarse. Ya ha advertido a su hijo querido contra las "caza fortunas del sur", y ya ha decidido que no le cae bien Margaret porque ha tratado con orgullo a su hijo.
En este capítulo, té en casa de los Hale. Nos damos cuenta que el Sr. Thornton es un hombre hecho a sí mismo, que ha empezado desde abajo. Margaret, ¿es orgullosa? No sabría decirlo. A él se lo parece. Pero no creo que en ningún momento esto le quite atractivo a los ojos de alguien que está acostumbrado a que todo el mundo le haga la pelota.
Dije que se me hacía pesada esta novela: lo retiro completamente. Ahora la empiezo a encontrar apasionante.
En este capítulo, té en casa de los Hale. Nos damos cuenta que el Sr. Thornton es un hombre hecho a sí mismo, que ha empezado desde abajo. Margaret, ¿es orgullosa? No sabría decirlo. A él se lo parece. Pero no creo que en ningún momento esto le quite atractivo a los ojos de alguien que está acostumbrado a que todo el mundo le haga la pelota.
Dije que se me hacía pesada esta novela: lo retiro completamente. Ahora la empiezo a encontrar apasionante.
domingo, 7 de mayo de 2006
Su hija
Cuando hablé de Cálculo de estructuras, de Joan Margarit, no hice mención a lo más importante: la persona a quien está dedicado el libro. El libro está dedicado a su hija Mariona, muerta prematuramente. Los poemas que hablan explícitamente de ella son quizá los más bonitos. Al contrario que algunos de los otros, quizá ligeramente amargos, estos muestran un amor incondicional, sin limitaciones ni especulaciones. Son auténticos poemas de amor. De todos modos, como dice el mismo Margarit, "amar no es hacer poemas de amor"; amar es otra cosa. Pero los poemas pueden ayudar a alguien a expresarse, si siente amor.
sábado, 6 de mayo de 2006
El eco de un nombre
Después de tres capítulos un poco abstractos, en el libro Natalia Goncharova, retrato de una pintora, el capítulo Las dos Goncharovas, realmente interesante. No quiero decir que los anteriores no sean interesantes, lo son y mucho. Pero son – abstractos. Por fin, una historia: la historia de la primera Natalia Goncharova, esposa de Pushkin, el gran poeta ruso. Por lo que se ve era una mujer muy bonita que se casó con Pushkin sin amarlo, y que ni tan solo apreciaba sus poemas. No sé si le obligaron a casarse, no lo deja claro. Pushkin murió en un duelo con el hombre con que se había ¿qué? ¿besado? ¿ido a la cama? (Tampoco lo deja claro) el gran poeta ruso malogrado en un duelo por una mujer que no le quería. Según Tsvetàieva, nuestra Natalia Goncharova, la del siglo XX, la pintora (se ve que fue una pintora importante) devuelve al pueblo ruso lo que la otra Natalia Goncharova, su antepasada, con su belleza, le arrebató – el talento.
Me gusta la escritura de Marina Tsvetáieva. Está llena de detalles, de inflexiones humanas, de poesía. No es verso pero es poesía. Y el modo en como ve las cosas, la perspectiva que da a lo que explica, la admiración que siente por el trabajo de Natalia Goncharova... todo es muy interesante.
Me gusta la escritura de Marina Tsvetáieva. Está llena de detalles, de inflexiones humanas, de poesía. No es verso pero es poesía. Y el modo en como ve las cosas, la perspectiva que da a lo que explica, la admiración que siente por el trabajo de Natalia Goncharova... todo es muy interesante.
jueves, 4 de mayo de 2006
Leído... o quizá tocado?
Acabo de leer Cálculo de estructuras de Joan Margarit. Son pequeñas historias. De amor y de muerte. Margarit dice "cuando acabamos de leer un poema, ya no somos los mismos, porque ha aumentado nuestro orden interior". Todos son buenos, sencillos y buenos, y hay algunos de realmente bonitos, del tipo que se tienen que compartir con la persona amada. El poeta se ha hecho viejo y sabe que la muerte le está esperando; contra eso, contra la vida, estos poemas. El piano no es un instrumento de percusión, dicen las profesoras rusas; el piano ha de cantar. Margarit habla de "la barrera protectora del lenguaje". Si en vez de escribir, Joan Margarit estuviese tocando el piano, el piano cantaría.
miércoles, 3 de mayo de 2006
El más vendido
Estaba pensando en el libro más vendido este Sant Jordi: La Catedral del mar, que no he leído ni sé de qué va. No estoy demasiado en la onda, ¿verdad? Lo que me llama la atención es que, en la charla a la que asistí el viernes, Martí Gironell ya lo dijo, que este sería el libro más vendido por Sant Jordi. En concreto dijo que se había estado haciendo una campaña muy intensa desde hacia semanas para que lo fuera, y que él deseaba de todo corazón que lo fuese. Bien, pues, ha tenido razón: lo ha sido. Supongo que ser presentador de telenoticias tiene estas cosas, como que en un momento determinado sabes algo así. No hablo de esto porqué me quiera comprar el libro ni porqué me interese especialmente el más vendido, sino que lo que me llama la atención es que pueda haber campañas destinadas a hacer de un libro el más vendido por Sant Jordi. ¿Tan borregos somos todos?
martes, 2 de mayo de 2006
Fabricio y la cárcel
La cartuja de Parma. El padre Blanès ha predicho a Fabricio que acabará en la cárcel. Es normal que nuestro héroe se preocupe, que en todo lo que le pasa intente ver una señal. Fabricio es un personaje, y como tal Stendhal puede jugar perfectamente a predecir su futuro. Que acabará en la cárcel, lo sé ya, porque he leído el libro antes. Pero si no lo hubiese hecho, empezaría a sospecharlo. Que en esta cárcel le pasará la cosa más maravillosa de su vida, también es cierto. (Muy típico de Stendhal eso, en absoluta discordancia con lo que es la cárcel en el mundo real.) Pero de momento, dejemos a Fabricio preocupado por su destino, temiéndolo y oteando presagios.
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